GALVANIZADO:

Proceso electroquímico que ayuda a la protección superficial contra la oxidación de piezas metálicas a través de una aportación de zinc en películas sobre las 7 a 42 micras, el terminado generalmente es plateado brillante.

El galvanizado también llamado corrosión galvánica ocurre cuando los metales de diferente composición electroquímica intercambian átomos, aportando propiedades químicas al metal base. Es por está razón que el zinc es considerado como ánodo o pieza de sacrificio mientras que el metal base o cátodo recibe las propiedades

NIQUELADO:

Recubrimiento electroquímico que ofrece propiedades físicas químicas y mecánicas como conductores eléctricos, pero sobre todo su excelente resistencia a la oxidación y corrosión, en piezas de acero, cobre, latón entre otros.

Este proceso no solo mejora el aspecto de la pieza con un recubrimiento plateado brillante, sino que dimensionalmente no modifica sus tolerancias.

Este proceso es más comúnmente usado en piezas en contacto con la humedad, o ambientes corrosivos agresivos.

ANODIZADO

Proceso electrolítico de pasivación que proporciona micras de recubrimiento. Usualmente utilizado en piezas de aluminio. La protección dependerá del espesor de la capa que ronda entre las 5 y 20 micras, dependiendo del ambiente donde se vaya a utilizar.

Este recubrimiento se basa en el intercambio de electrones dado por un ánodo y un cátodo que dependiendo de la corriente y tiempo, incrementará el espesor de capa.

PAVONADO

Este proceso genera un recubrimiento superficial de magnetita, oxido ferroso-diférrico que mediante sales se acelera la oxidación forzada con gran adherencia y durabilidad.

La pieza debe llevar un proceso de limpieza eliminando residuos grasos para posterior calentarla a unos 400°C recubriéndola con sales al 25% generando una capa de oxido ferroso ideal para evitar el ingreso de humedad sobre la superficie.